Clin, Clin
MADE LAINE
© 2026 MADE LAINE
Había una vez una niña que odiaba el silencio.
No porque le diera miedo.
Sino porque, cuando todo quedaba en silencio, nunca sabía dónde estaba su amigo.
Su amigo sabía desaparecer.
Desaparecía cuando se enfadaba.
Desaparecía cuando estaba triste.
A veces desaparecía durante todo un día.
Y la niña odiaba no saber dónde estaba.
Así que una mañana le puso un pequeño cascabel alrededor del cuello.
—¿Para qué es? —preguntó el niño.
—Para encontrarte.
—¿Y si no quiero que me encuentres?
La niña hizo un nudo muy fuerte.
—Entonces sonarás igual.
Al principio, la niña estaba feliz.
Cuando el niño caminaba:
clin, clin.
Cuando corría:
clin, clin, clin.
· Fin del adelanto ·
Para seguir leyendo «Clin, Clin» completo, continúa aquí.
$1.000 CLP